Recorrido
Durante el paseo por el parque, el visitante tiene la posibilidad de convertirse en parte activa del mismo integrándose en calidad de espectador de primera línea en las múltiples escenas que irá descubriendo a su paso. Observar de cerca y ver como viven, como se relacionan y como reaccionan ante nuestra presencia las diferentes especies de animales (ciervos, gamos, renos, caballos, lobos, linces, bisontes..), descubrir la riqueza y belleza del bosque en su estado más natural puede convertirse para el visitante en una experiencia muy gratificante.
En el momento de programar y organizar nuestra visita al parque, deberemos tener en cuenta en primer lugar su ubicación (está situado a casi 1400m. de altitud) así es que planificaremos la visita como si de una pequeña excursión al monte se tratara. Dispodremos de un calzado adecuado para andar por el monte teniendo en cuenta además las características especiales de cada una de las cuatro estaciones del año; así mismo, se recomienda disponer de ropa de abrigo e impermeable (los cambios de tiempo en la montaña se producen de forma muy rápida) ; visera protectora y protección solar también pueden resultar necesarios sobre todo en primavera y en verano y especialmente si vamos acompañados de niños.
Igualmente y debido al desnivel presente en el parque (cotas 1400-1600m.) y al estado natural (no asfaltado) del sendero, resulta muy difícil y complicado transitar con sillas de bebé ( excepción hecha de las sillas especiales existentes tipo 4*4) ; en el caso de sillas de ruedas (tanto manuales como eléctricas) resulta desgraciadamente imposible acceder con ellas.

Lacuniacha podría ser definido como un “bioparque” ubicado en un bosque natural, que gracias a su estado de conservación, nos permite viajar y retroceder en el tiempo para imaginarnos como debió de ser al principio de los tiempos cuando de forma natural la mayor parte de las especies que hoy viven en el parque, entonces lo hacían en plena libertad.